El Real Madrid recupera sensaciones ganando en Andorra

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Cómoda victoria del Real Madrid ante un rival siempre incómodo como es MoraBanc Andorra. Los blancos, que llegaban con la baja de Thompkins, vencieron por 66-87 tras decantar el duelo de su lado con un espléndido segundo cuarto que dominaron por 12-26. Los de Laso iniciaron el choque con mucho acierto desde el triple y una defensa muy fuerte que les permitió tener pequeñas ventajas ya en el primer cuarto. La actuación de hombres como Llull y Carroll, con 14 y 15 puntos, y apariciones como la de la pareja interior formada por Felipe y Ayón en el segundo cuarto, y la anotación de Taylor en el tercer cuarto, fueron poniendo los pasos necesarios en el camino merengue hacia la victoria que sirve para apaciguar las heridas del Clásico.

El Real Madrid comenzó muy bien el partido, comandado por un Sergio Llull muy acertado en el lanzamiento. Los de Laso endosaron un parcial de 0-7 de salida, pero se les apagó la luz demasiado rápido, y Andorra remontó hasta igualar el marcador. Ya con las tablas en el electrónico, el partido entró en un planteamiento nuevo donde los blancos llevaban el peso de un choque con mucho ritmo. Tavares comenzaba a hacerse fuerte bajo los tableros y se hacía el rey del rebote, pero también de la intimidación. Los buenos porcentajes en tiro exterior de los madridistas les permitían tener rentas en torno a los 4-6 puntos. Sin embargo, figuras como Ennis o Diagne hacían que la ventaja no fuera demasiado alta. Llegaron los primeros cambios, y Carroll y Rudy le dieron aire al equipo que se llevó el primer cuarto por 19-24.

El Madrid puso un ritmo muy alto en el segundo cuarto, liderados por Sergio Llull y Jaycee Carroll, muy inspirados en la anotación. Tanto el de Mahón como el de Wyoming castigaron a MoraBanc desde la línea de tres, superando ambos la decena de puntos. La diferencia en el marcador también superaba la decena y se instalaba muy cerca de los 20 puntos. Pablo Laso rotó a su pareja interior para dar paso al clinic de juego de Felipe y Ayón. La vieja guardia merengue seguía causando estragos en el rebote, dominado por 16-21. Un 0-11 de parcial del conjunto madridista rompía el partido salvo milagro debido a la intensa y consistente actuación hoy de los blancos, muy generosos en las transiciones. Para colmo, Andorra tuvo la mala noticia de la lesión de Walker en el hombro tras un choque con Ayón. Al descanso, tras dominar el cuarto por 12-26, el partido se fue con un marcador de 31-50.

Tras el paso por vestuarios, el partido quedó bastante deslucido. Mucha pelea en la zona y más contactos que redujeron el ritmo anotador y el brío que habían impuesto ambos conjuntos, especialmente el Real Madrid. Sin embargo, los blancos estaban tranquilos porque las diferencias no bajaban de los 20 puntos, y un Llull inspirado con 14 puntos seguía al mando. Además, se sumó a la fiesta Taylor, y junto a Carroll ya eran tres los jugadores que superaban los dobles dígitos en anotación. Buena primera mitad de cuarto de Tavares, que se consolidaban como el rey del rebote con 8 capturas a las que añadía 6 puntitos. En Andorra, solo Shurna con dos triples consecutivos soñaba con el milagro, pero se antojaba muy complicada la remontada de los de Ibon Navarro. La amplia renta llevó a los de Laso a afrontar con cierta relajación los minutos finales, lo que trajo consigo alguna jugada mal planificada y alguna pérdida. Además, la seña de identidad de los blancos en el partido, el lanzamiento exterior, se vio empañado por malas selecciones que provocaron la caída del porcentaje de acierto. El tercer parcial terminó con un resultado de 12-15 que certificaba la victoria merengue por 43-65.

Tras un pequeño periodo de relajación, los blancos volvieron a ponerse el mono de trabajo para seguir haciendo grande una ventaja que rozaba ya la paliza. Una de las mejores versiones del equipo merengue de la temporada, recordando a esa gran victoria conseguida en el primer partido de Copa ante Estudiantes. Andorra acusó el parón de 21 días sin competir oficialmente, y solo hombres como Shurna y Diagne dieron un nivel más o menos aceptable. Para colmo, Carroll seguía con hambre de más puntos y anotaba cada vez que miraba el aro, en pleno pique con Campazzo, que en pocos minutos estaba siendo una pesadilla para la defensa andorrana. El de Wyoming se retiró al banquillo con 15 puntos dejando su lugar a Yusta, que tenía sus primeros minutos. El ánimo en MoraBanc había caído totalmente cuando la diferencia llegaba hasta los 30 puntos. En los minutos finales, el cuadro local consiguió maquillar un poco el resultado a base de buenas acciones, intentando buscar sensaciones para próximos compromisos. El partido concluyó con un resultado de 66-87.

acb.com

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