[Real Madrid 93-94 Barcelona L.] El Rey se queda sin corona en un polémico final

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Llegó uno de los platos fuertes de la temporada, uno de los grandes partidos del año, uno de esos encuentros que paralizan el país y atraen aficiones, la final de la Copa del Rey. Y este año, como ocurrió el curso pasado, se trata de la finalísima que enfrenta a Real Madrid y Barcelona Lassa en lo que será en Clásico más decisivo en lo que va de temporada. Los blancos llegan pletóricos tras vencer con claridad en cuartos a Estudiantes, rival de la ciudad, y en semis a Joventut, que contaba en sus filas con el jugador más en forma de la Liga Endesa, Nico Laprovittola. Por su parte, el Barcelona Lassa llega tras derrota en cuartos a Valencia Basket, que se presentaba como el coco de la primera fase, para después doblegar con algo más de holgura a Iberostar Tenerife. Partido entre los dos conjuntos más fuertes de nuestro país, que se conocen a las mil maravillas el uno al otro. Duelo también de estrategas entre Pablo Laso y Svetislav Pesic, que intentarán dar la victoria a sus conjuntos desde los banquillos. Partido de altos vuelos para cerrar la Copa del Rey 2019 que hizo de Madrid el epicentro del baloncesto mundial con un torneo que se ha retransmitido en directo a más de 140 países y que ha congregado a ocho grandes aficiones que han hecho de la capital una auténtica fiesta. Solo falta saber como de fresco estará el recuerdo de la última final de ambos, donde el cuadro culé salió vencedor con polémica tras una clara falta no pitada a Taylor en la última jugada.

Alineaciones

  • Real Madrid: Campazzo (19), Causeur (14), Deck (0), Randolph (11), Ayón (12) – quinteto inicial – Prepelic (-), Llull (13), Carroll (5), Reyes (2), Tavares (2), Rudy (5), Taylor (3)
  • Barcelona Lassa: Pangos (9), Ribas (2), Claver (15), Singleton (4), Tomic (14) – quinteto inicial – Hanga (2), Seraphin (6), Oriola (7), Heurtel (22), Rolands (-), Pustovyi (-), Kuric (12), Blazic (-)

Partido

El Barcelona comienza mejor, pero el Madrid aguanta el primer revés (16-20)

Partido de primerísimo nivel en el Wizink Center con un ambiente propio de un Clásico. Ambos equipos empezaron mostrando su mejor versión con la clara intención de presentarle a su rival todas sus credenciales. A los jugadores se les notaba extra-motivados, especialmente a los del Real Madrid, que buscaban en cada acción la comunión con la grada. Los tres primeros minutos se sucedieron con intercambio de canastas por parte de los dos conjuntos, muy acertados desde el salto inicial. El Barcelona Lassa tomó la primera ventaja, de cuatro puntos, tras una buena entrada a canasta de Pau Ribas. Los blancos habían comenzado bien el choque, pero perdieron acierto con el paso de los minutos. Claver completaba el 2+1 tras sacarle la falta a Ayón y ponía el 7-14 a falta de 05:22.

Un triple de Randolph ponía fin al parcial del Barcelona que era ya de 0-7, y de paso reducía diferencias en el marcador. El partido, a pesar del poco acierto merengue, se estaba jugando al ritmo que marcaba Campazzo, muy eléctrico desde el inicio. Anthony Randolph acudía al rescate de su equipo, salvando el primer bache. Llamaba la atención que Pablo Laso, a pesar de verse siete puntos abajo en el marcador en el primer cuarto, no paró el choque, dando esa confianza a sus chicos. Entró Rudy a pista y en la primera que tuvo fue capaz de anotar, algo muy importante teniendo en cuenta su mal día en el lanzamiento ante la ‘Penya’. Otra noticia importante para los blancos fue que la pareja Campazzo-Ayón comenzaba a carburar. En el cuadro culé, Tomic y Claver habían marcado el ritmo. Al final del primer cuarto, Real Madrid 16-20. Barcelona Lassa.

El Madrid iguala el partido (19-15)

Savia nueva en los dos quintetos para comenzar el segundo cuarto. Hombres como Llull, Tavares, Oriola o Kuric saltaban a pista. El primer roce del partido llegó entre dos hombres calientes como Hanga y Rudy, cuando el alero del Barcelona sujetó durante varios segundos al mallorquín para que no acompañara el ataque de su equipo. Kuric anotaba de tres, pero rápidamente recibía la respuesta de Taylor. Acto seguido, segundo enganchón entre Hanga y Rudy, desesperado por la pasividad arbitral. El pique entre el ‘5’ merengue y el ‘8’ culé prometía, casi tanto como la actuación arbitral, que estaba siendo de traca en estos primeros tres minutos de cuarto. Oriola anotaba desde la personal tras llevarse un enorme tapón de Tavares, señalado como falta, y ponía el +6. Sin embargo, el increíble Llull hacía su primera aparición para contestar con un triple colosal y una asistencia para Tavares y dejar al Madrid a un punto. El de Mahón hacia un llamamiento a la grada y el Palacio estallaba de júbilo mostrando la mayoría de la afición blanca en las gradas. Llull había venido a por todas hoy y tras el rebote ofensivo de Tavares enchufaba un nuevo triple mientras entraba en trance con la afición, poniendo el 27-25 a falta de 05:10.

Tras unos minutos frenéticos, volvía la calma al Wizink Center, momento que los técnicos aprovechaban para mover sus piezas. Entraba Carroll por primera vez y volvía Claver en el Barcelona. Tras la enorme agitación, Llull empezaba a acusar el cansancio y sufría para defender a Kevin Pangos, muy ágil y veloz en sus movimientos. El choque seguía muy igualado, tanto en el juego como en el marcador, especialmente cuando Felipe Reyes empataba el choque desde la línea de personal. El encuentro estaba siendo de una intensidad tremenda, también para el trío arbitral, muy protestados en cada jugada. Seraphin ganaba la partida en el poste alto a Ayón y rompía la igualdad, pero el mexicano devolvía la canasta en el último segundo tras palmear un tiro de Randolph.

Al descanso, Real Madrid 35-35 Barcelona Lassa.

El Madrid revienta el partido al ritmo de su afición (25-11)

Se reanudó el partido y volvió la motivación a la cancha, cuando hasta jugadores como Randolph celebraban las canastas como si de un título se tratase. Laso optó por devolver a pista a su quinteto titular, mientras que Pesic introdujo dos variantes, Hanga y Heurtel. A pesar de que seguía estando muy igualada la contienda, el Madrid empezaba a acertar en el tiro exterior mientras seguían siendo llamativos los gestos hacia la grada, esta vez de Causeur. El Madrid cogía seis puntos de renta y Pesic paraba el choque, nada contento con la salida de su equipo. Sus hombres no terminaban de fluir en ataque, y se encomendaban al talento individual de Heurtel, que se multiplicaba en pista para penetrar la defensa merengue. Randolph, que había hecho una cruz en la esquina, anotaba otro triple y ponía el 48-41 a falta de 05:36.

Pesic seguía sin verlo claro y sentaba a Heurtel para que cogiera la responsabilidad Pangos. El Madrid, muy poco a poco, intentaba despegar en el marcador, aunque los árbitros volvían a ponerlo difícil, cada vez más aficionados a pitar faltas en ataque a los blancos. Campazzo aprovechaba un despiste de la defensa blaugrana y se colaba hasta el aro para llevar la diferencia más allá de los 10 puntos. Mientras tanto, y por tercera vez en el partido, Causeur volvía a pedir el aliento de la grada. El francés estaba motivado como nunca se le había visto.  El Madrid estaba desatado, y Ayón sacaba un nuevo 2+1 para ponerle su primera firma al MVP de esta Copa. El conjunto culé estaba muy fallón, mientras los blancos volaban hacia el triunfo. Causeur, quien si no, anotaba un triple liberado y miraba hacia la grada sacando la lengua de puro éxtasis. La unión entre equipo y afición estaba siendo total, y Rudy anotaba un triple colosal sobre Claver y desquitaba con otra enorme ovación de la grada. Estaba siendo indescriptible la sensación de dominio del conjunto blanco, que ganaba ya por más de 15 puntos, espoleado por su enorme afición. Ayón, exhausto, se retiraba al banquillo entre gritos de MVP. Al final del tercer cuarto, Real Madrid 60-46 Barcelona Lassa.

El Barcelona da la vuelta al partido, pero Llull siempre aparece (17-31)

Laso dosificaba esfuerzos, y Llull volvía a pista, pero en la primera jugada del último cuarto el de Mahón recibía un golpe que le hacia sangre en su cabeza. El Madrid quería ganar esta copa desde su defensa, clave en el tercer cuarto. Sin embargo, dos triples del cuadro culé, primero Claver y después Oriola, rebajan la desventaja de los diez puntos. Los de Laso no habían empezado bien el cuarto decisivo, y otro triple, esta vez de Heurtel, completaba un parcial de 0-9 que metía a los blaugranas en el partido. Faltos de suerte en defensa y algo sobrepasados en ataque, las sensaciones que transmitía el conjunto merengue no eran positivas. Un nuevo tiro de tres, esta vez de Kuric, apretaba aun más el choque. El Madrid perdía este cuarto por 1-12. Huertel le sacaba el 2+1 a Felip Reyes y empataba el partido. Causeur anotaba una buena bandeja y ponía el 63-63 a falta de 05:30.

El Barcelona Lassa había estado contra las cuerdas, pero el descanso del último cuarto les dio aire para recuperarse milagrosamente. En el Madrid, solo Causeur parecía encontrarle el pulso al partido. Para más emoción, con más de cuatro minutos y medio por jugarse, ambos estaban en bonus. El partido estaba rozando unas cotas de emoción casi insostenibles, y Llull marcaba un triple sensacional para poner cuatro arriba a los suyos y hacer estallar el Palacio. La inspiración de dos anotadores natos como Heurtel y Kuric había llegado en el peor momento para el Madrid, que por primera vez muchos minutos se veía por detrás en el marcador. El galo anotaba de nuevo y se ponía ya con 19 puntos, dando una ventaja a los suyos de cuatro puntos a falta de dos minutos. Laso sacaba a pista a Tavares para dificultar sus penetraciones, y Campazzo se lo dejaba todo en la defensa del galo. El argentino anotaba uns bombita sensacional y dejaba al Madrid a uno. Randolph cometía pasos, los blancos perdían la posesión y se quedaban tres abajo a menos de un minuto. El Barcelona falló su ataque, el Madrid cogió el rebote y atacó. Llull falló el triple, pero el rebote fue blanco. Campazzo lanzó, pero fue objeto de falta y tendría tres tiros libres con 5 segundos en el reloj. El argentino falló el último y el Madrid se quedaba a un suspiro de la gloria. Claver reboteó y fue objeto de falta, pero falló el primer tiro libre y anotó el segundo. El Madrid se quedaba a dos puntos con 4 segundos en el reloj. El Madrid sacó de banda, recibió Ayón la pelota, se la devolvió a Llull que se sacó una bomba mágica para empatar el choque sobre la bocina, llevando el partido a la prórroga. Al final del cuarto cuarto, Real Madrid 77-77 Barcelona Lassa.

Tomic y un polémico final evitan el milagro de Randolph (16-17)

La prórroga comenzó con un ritmo terrible, con los dos equipos intercambiando golpes buscando que su rival cayera a la lona. Un triple de Claver, tras una clamorosa falta de Tomic sobre Deck en el rebote, encendía los ánimos aun más.                 Solo restaban tres minutos para el final y el Madrid mandaba por uno tras los tiros libres de Campazzo. En el Madrid volvía a pista Ayón en lugar de Tavares. Cada canasta valía su peso en oro y los equipos lo celebraban como si fuera el título. Los árbitros estaban señalando cada contacto en la defensa merengue. Kuric anotaba y empataba el partido a 85 cuando solo quedaban dos minutos, pero Campazzo respondía para poner por delante a los blancos. Desde la línea de personal, el Barcelona Lassa empataba cada ataque madridista. El hecho que los dos equipos estuvieran en bonus estaba masacrando al Real Madrid. Pangos anotaba desde la línea de personal y ponía al cuadro culé uno arriba con un 01:15 por jugarse. Llull dispuso de un triple que podía haber sido clave, pero su lanzamiento se estrelló en el aro, y acto seguido, Tomic se colgaba del hierro merengue para poner tres arriba a los suyos con solo 40 segundos por jugarse. Campazzo disponía de una nueva oportunidad, pero no acertaba desde el triple, y la Copa parecía quedarse en las manos del conjunto de Pesic. Sin embargo, Randolph anotaba de tres, robaba el balón y Carroll conseguía un 2+1 que daba el título al Madrid en un partido de ensueño. Pero, en la última jugada, Tomic tiro a canasta desde debajo del aro, Randolph colocó el tapón y los árbitros decretaron la acción del madridista como ilegal, dando el triunfo al cuadro culé.

Al final del partido, Real Madrid 93-94 Barcelona Lassa.

acb.com

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